Me tardé tanto en escribir el ensayo anterior, que para cuando publiqué sólo faltaban tres días para el verdadero castigo contra el País de los Arios. En un despliegue de rauda y eficaz crueldad, su supuesta guerra táctica de alta precisión en un par de días ya había acabado con la vida de 160 niñas de primaria y la cúpula política y espiritual del país. La operación, ridículamente llamada Furia Épica por los gringos y León Rugiente por los israelís bien debiera llamarse Rabieta Cobarde.
EUA hace un despliegue de altísima tecnología que le permite hacer la guerra a distancia, sin arriesgar la vida de sus soldados; más importante para ellos: la de sus dirigentes. La guerra se libra en el territorio enemigo, el cual está literalmente del otro lado del mundo. Tienen bases militares estacionadas en países aliados alrededor de Irán, pero el personal que está en riesgo por los contraataques iraníes es mayoritariamente de esos países o, más significativamente aun, inmigrantes de baja condición económica (principalmente de la India, Bangladesh y Pakistán). Israel está al alcance de las armas iraníes, pero su cúpula dirigente huye al menor riesgo, a diferencia del Ayatola, que encaró el riesgo como un verdadero líder debiera hacerlo.
Aparte de la hablada escuela atacada, ahora se han enfocado en incendiar depósitos de petróleo y gasolina, derribar infraestructura vital y majestuosas obras arquitectónicas de siglos pasados, aparte de los asesinatos de civiles llamados "daños colaterales". Los fuegos de petrolatos han producido un verdadero desastre ambiental, afectando gravemente la salud de toda la población humana, animal, vegetal y demás, con secuelas probablemente duraderas por décadas o siglos. La sarta de discursos tras las que justifican esos blancos debiera saltar a la vista como evidentes mentiras, pero hay una gran parte de la opinión occidental y occidentalizada que se las traga. Una cosa debiera ser evidente: cuando alguien miente, su rollo tiende a ser corregido y no suele ser consistente, o se va actualizando con parches. Esto es muy notorio en el caso de las afirmaciones de Trump y Netanyahu.
La mentira más difundida, y la que más quieren creer gente como los europeos, es que hay que derrocar al régimen iraní porque es represivo, antidemocrático y retrógrada, además de corrupto y autocomplaciente. Estas descripciones son ciertas, no lo duden, pero no es la causa de la agresión. A EUA-Israel no puede importarles menos bajo que régimen vivan los iranís, como no les ha importado ayudar en otros países donde esa descripción aplica, como todas las petromonarquías árabes. Esto es porque lo único que les importa es si son serviles a ellos o son rebeldes frente a ellos. En Arabia Saudita, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Catar y demás las mujeres gozan de menos autonomía, derecho y oportunidades de desarrollo que en Irán. Apenas recientemente pueden tramitar licencia de manejo en los países árabes. Hubo otras reformas hechas para mejorar la situación de las mujeres, sospechosamente aprobadas en el 2024, mismo año en que el gobierno iraní estúpidamente regresó al hijab obligatorio. Los castigos crueles públicos en Arabia son corrientes. El asesinato de periodistas y disidentes es practicado en la península arábiga. Abiertamente, son regímenes monocráticos, con reyes que tienen una guardia personal que no le debe explicaciones a nadie y no requiere de un consenso para aprobar una ley o una medida ejecutiva, o una ejecución, pues.
¿Represión o vestimenta tradicional?
Si prefieren que me mantenga en mis asuntos y no ande de criticón con los árabes por sus costumbres, aquí en México no cantamos mal las rancheras: nuestro récord de respeto a los derechos humanos es abismalmente malo. El gobierno y el crimen organizado torturan y matan a sus opositores en equipo o en saludable competencia, los funcionarios son intocables e impunes pa' todo fin práctico, la policía actúa como una banda de extorsión con funciones de represión añadidas, y a las mujeres, en general, no se les respeta: se les viola y asesina. México tiene de los peores registros de niñas embarazadas por adultos con diferencias de edades desde 10 hasta 40 años, y se solía escusar muchas veces por "usos y costumbres" de ciertos poblados. Y a pesar de la bocota de Trump, diciendo que en cualquier momento intervienen en México para arreglar el asunto del crimen organizado, han tenido muchísimas oportunidades de cortar el problema de raíz, y no lo han hecho nunca. De hecho, ha crecido bajo su auspicio. Y lo que es más, este problemita de mi tierra si que les afecta, y si que le cuesta la vida a ciudadanos estadounidenses (a diferencia de cualquier cosa que hagan los iraníes en sus fronteras), tanto por el consumo de sustancias altamente tóxicas enviadas, como por fomentar la violencia pandilleril de sus clases menos afortunadas. ¿Les importa realmente que su población esté en riesgo por un régimen corrupto y un territorio controlado por criminales a su lado?
O vámonos a lo mero mero bueno del asunto: hay un país ahí que está, como ellos aseguran de Irán, en manos de una oligarquía intocable que controla todo, y que se escuda bajo un fanatismo religioso retrógrado e intolerante, donde las mujeres son preparadas desde finales de la infancia a valorarse a si mismas como objetos sexuales y a desear ser el premio de un plutócrata exitoso, donde hay redes de esclavitud sexual de menores de edad para las élites de cualquier tipo, políticas, religiosas, empresariales y académicas, pero claro, que el servicio es preferentemente para machos. En ese país los militares están usando retórica mesiánica-apocalíptica como "que están haciendo el trabajo de Dios", y que "su líder es el rey que traerá el Fin de los Tiempos". En ese país efectivamente un megalomaniaco autocomplaciente puede sugerir y aprobar el uso de armas nucleares, usa las cámaras legislativas como ornato animado para su régimen, y tiene al poder judicial como papel de baño. Ningún Ayatola ha tenido ese nivel de poder, y este payaso megalomaniaco lo ejerce al servicio de la casta plutocrática y de una constelación de grupillos financieros religiosos de muy horribles creencias sobre el resto de la humanidad.
Pa´ quien no lo sepa: esos son predicadores evangélicos.
Por el Amor de Dios, EUA, ¿porqué no intervienes ahí, si tanto te preocupa la seguridad del planeta? Empieza limpiando tu casa.
Sabemos que no te importa nada la libertad de los iraníes, ni los derechos de las mujeres persas, ni los derechos de los kurdos y otras minorías maltratadas en Irán. Sabemos que no te interesa nada de eso porque no te interesa en tu propia tierra. Sabemos que las razones reales para atacar Irán son bastante malignas: por no tener un régimen servil ( y tampoco una población servil) a tus intereses. Porque están en medio del camino de tus objetivos de explotación en Asia. Porque tus profetas, sacerdotes, predicadores, están totalmente desquiciados y supeditados al Mesianismo Militar Judío.
Y por eso estás decidiendo matar iraníes, sean persas, kurdos, mujeres, o niños o todo junto. Dices un día "vamos a liberar Irán", y tres días después "lloverá muerte y destrucción sobre Irán".
Lo hiciste en Vietnam. Lo has hecho siempre, desde Filipinas hasta Ucrania. Y vas a perder, como perdiste en Afganistán, pero los muertos los pondrán los otros. Y el negocio de la Guerra te seguirá hinchando y pudriendo desde adentro.
Quieres castigar a Irán por tener Dignidad, cosa que tu hace 243 años no tienes.



